jueves, 20 de marzo de 2014

DIA DE LA FELICIDAD
El 20 de marzo El Día Internacional de la Felicidad fue instituido por la ONU y se celebró por primera vez en 2013.
Ahora bien, la Real Academia Española (esa señora gorda de anteojos, pollera larga y medibachas que está detrás de un escritorio diciéndonos como hablar bien) define como felicidad a: . 1. f. Estado de grata satisfacción espiritual y física.
2. f. Persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz. Mi familia es mi felicidad. 3. f. Ausencia de inconvenientes o tropiezos. Viajar con felicidad. (Esto en su versión enmendada para la vigésimo tercera edición); porque su versión anterior la define como: 1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. 2. f. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo 3. f. Suerte feliz. Viajar con felicidad. (Guarden en sus cabezas locas estas definiciones para dentro de un rato).
Primero, ¿cuál es la etimología de la palabra felicidad? Viene del adjetivo feliz y éste a su vez  viene del latín felix que no es otra cosa que fecundo, revisando un diccionario etimológico on line http://etimologias.dechile.net/?feliz , es así que nuestros antepasados para denotar el concepto “feliz” tenían  varios adjetivos pero uno  prevaleció y se hizo de uso cotidiano, justamente el que hace referencia a ser fértil o fecundo, lo que nos lleva a pensar que aquel estado de “grata satisfacción espiritual” está íntimamente relacionado con la fertilidad, la procreación, el dejar semilla en la tierra para cuando ya no estemos en ella. ¡Cuántas metáforas infantiles de cómo nacen los bebés vienen a mi memoria! La semillita, el repollo, todo eso aderezado con mucho amor.
Volviendo a lo importante más allá de la anécdota, felicidad y fertilidad están intrínsecamente relacionadas. ¿Será que el mensaje  “para ser feliz hay que ser madre” está mucho más arraigado de lo que pensamos en el inconciente colectivo? ¿Cuántas mujeres padecen y luchan por ser mamás? ¿Cuántas lágrimas, cuántas rayitas solas, cuánto dolor hay encerrado en esa simple palabra, y a la vez cuánto amor, tenacidad y desvelo? ¿Será que la felicidad es eso: un poco de dolor, un poco de lucha, mucha tenacidad y mucho amor para alcanzar lo que deseamos?
Finalmente, y en otro orden de cosas, es notable el cambio en las definiciones de felicidad, de un estado de ánimo complacido por poseer un bien a un estado de grata satisfacción espiritual y física. Creo que no es poca cosa. Una llamita de esperanza arde en mi corazón, no todo está perdido, tal vez llegue a ver el día en que la felicidad sea SER y no POSEER.
   
   


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