lunes, 28 de abril de 2014
¿POR QUÉ CEDER EL ASIENTO A UNA MUJER EMBARAZADA?
Es habitual que en un viaje en el colectivo suba una mujer (panzona o no tanto) embarazada y de golpe todos duermen o miran por la ventana el interesante paisaje urbano que ofrece el colectivo.
He aquí algunas poquitas razones para darle el asiento (y además meter sus horribles pensamientos en el bolsillo sobre la pobre encinta)
1) -¡Pero está embarazada de 5 minutos! Sepan aquellas que no han sido madres todavía (y los hombres que por el momento no pueden ser madres) que las primeras 12 semanas (o 3 meses, como prefieran) son, para muchas, los peores meses del embarazo, las náuseas matutinas son un clásico y el transporte público no es el mejor remedio a esas incontenibles ganas de vomitar. Ni hablar si es un día de calor y hay mucho olor a "humanidad" o algún pasajero que se echó medio frasco de Old Spice antes de salir, convierten el viaje en una pesadilla. Sepan que no está mal ceder el asiento aunque su panza sea como un atracón de lentejas. Además, en esas primeras semanas el bebé que viene en camino está como “agarrado de alfileres”, una frenada brusca o un accidente vial, pueden ser terribles para la futura mamá y para el pequeñito.
2) No sé si es que está gorda o embarazada. No importa, ceda el asiento igual, si está embarazada le saca el peso de encima de tener que pedirlo como si fuese un favor, y si no está embarazada no tiene porque ofenderse, y debería responder: no gracias, es el pan dulce y la sidra que vengo arrastrando de navidad. Ojo, no debe hacerse la piola y agarrar el asiento igual, eso va en la conciencia de cada uno, prefiero ser cortés.
Por otro lado,
3) Cuando la panza es de más de 6 o 7 meses, empieza a pesar y mucho, los pies empiezan a ponerse gorditos tipo berenjenas. Así que no sea papafrita y ceda el asiento prontamente.
4) Señoras, viejitas, abuelas: una mujer embarazada NO puede y NO DEBE darle el asiento a Ud. que viene con sus taquitos y bastón. Claro que es una mujer joven, pero lleva un bebé en la panza!!!!!!!!! Seguro que alguna vez estuvo embarazada, haga memoria por Dios! y entienda que no es el centro del mundo por ser vieja.
5) Por último, en este mundo lleno de violencia, no está mal desentonar un poco y ser respetuoso, no?
jueves, 20 de marzo de 2014
POR QUÉ NO PREGUNTAR ¿Y PARA CUÁNDO UN BEBÉ?
La pregunta recurrente a todo noviazgo que se transforma en convivencia o novia que acaba de tirar el ramo y tiene un pie en el avión hacia su luna de miel es: ¿Para cuándo el bebé? Claro que los años anteriores fueron lo de la vieja y conocida ¿Y para cuándo los confites? (que analizaremos en otra oportunidad).
He aquí algunas cuestiones para reflexionar.
Si hasta el día de la fecha no han dado la buena noticia, no les parece señores “preguntantes” que la pareja debe tener tomada una resolución al respecto que bien puede ser: no querer hijos por el momento. Tomarse un tiempo para vivirlo en pareja, para conocerse aún más.
También pueden no querer tener hijos, un hijo es un compromiso de por vida, mucho más profundo que el casamiento mismo, es la llegada de una persona que los primeros años depende total y absolutamente de sus padres para vivir. ¿Verdad que no es poca cosa para andar tomándolo a la ligera? Mucha gente su vida realizada con lo que tiene y no siente la necesidad de ser padre o madre.
Por otra parte, tal vez no hayan resuelto nada y no sea ese el momento de ponerse a resolver.
Existe, a su vez, la posibilidad de que a esa pareja que en cada evento familiar, despedida de soltero, cena de amigos, navidad, año nuevo, pascuas, cumpleaños y toda reunión que se les ocurra, es increpada con la famosa ¿y cuándo va a llegar un bebé?, venga intentándolo hace tiempo (tal vez años) sin resultados, con lo que tu pregunta -aunque reciba una respuesta de: por ahora no, o un más sincero: lo estamos intentando- sea seguramente en su interior un puñal y la remembranza de muchas noches de dolor, de muchos cálculos, fechas días, de muchos tests con una sola rayita, de muchos ¿por qué a nosotros?, de muchas angustias contenidas, incansables visitas a especialistas, y por qué no, hasta tratamientos de fertilidad, que no tiene porqué contarte, porque el planificar un hijo, desear un hijo es algo íntimo. Y si tuviste la suerte que ese amigo o amiga te contase que no es tan fácil para ellos tener un bebé, no sumes presión o ansiedades con tu pregunta con la que ya tiene la pareja alcanza. A veces es el silencio y un abrazo es mejor que 3 horas de frases hechas.
Peor aún es si esa pareja a la que increpás tan ansiosamente tuvo la mala suerte, destino, o llamalo como quieras, de perder un embarazo. A esas parejas directamente NO se les pregunta nada. Es muy angustiante y doloroso el saberte embarazada y que no prospere, no a todas las mujeres les gusta hablar de algo tan doloroso, y si ya quedó embarazada una vez, seguramente esté buscando, o quizás primero quiera hacer el duelo y después volver a buscar, con lo que cada vez que le preguntes para cuando el sobrino, ahijado, nieto, lo único que logras es traerle a la memoria tristeza y malos momentos, si de verdad querés a esa persona, evitá la pregunta, por favor.
Ya sé que vivimos en un mundo donde todo hay que contarlo por las redes sociales porque si no pareciera que no nos pasa, pero no deberíamos perdernos la oportunidad de guardar algo; es así como vamos a tener la posibilidad de sorprendernos cuando esos amigos, tíos, hermanos, primos nos llenen de alegría contándonos que se agranda la familia.
Sobre mí y lo que escribo
La familia dibujada nace un poco en broma, un poco en serio (gracias Lulú por el aliento y por "escribí todo en blog y pasale el trapo a la Gutman" ), emulando el libro de Laura Gutman "La familia ilustrada" (Gracias Tati por regalármelo, pero sobre todo por tu amistad), claro que la familia de Laura es ilustrada, ella es toda una erudita en el tema familia, psicóloga, madre, especialista; yo apenas, una mamá primeriza, esposa, secretaria, psicóloga inconclusa, la UBA me excretó... digo, dejé la carrera para dedicarme a estudiar profesorado de castellano, literatura y latín (no lo busquen, ya no existe ese título), abogada a medio hornear, pero por sobre todas las cosas una mujer, que vive lo que miles de mujeres y que tuvo la idea (aunque no sea la primera) de inmortalizarlo en palabras, por lo que creo que mi familia más que ilustrada ha ser dibujada (el dibujo es un arte por eso lleva tiempo, concentración, ensayo y error, pero ante todo la firma indeleble del dibujante, ahí es donde entro en juego). Van a poder leer de todo, porque las mujeres somos más que mamás, secretarias, esposas, hijas, hermanas, así que no faltarán tips (ay, qué canchero, "tips"), por qué no alguna recomendación de lectura (lo único de lo que no voy a hablar es de cómo organizarse, porque con los horarios y demás yerbas soy un desastre), alguna idea que iluminó mi existencia y me sacó de un apuro. Sólo espero que haya alguna loca o loco por ahí que lea mis desvaríos. Bienvenido.
NdR: si hay alguien que no esté de acuerdo con mis palabras, lo primero que se me ocurre decir es que se dirija con respeto (yo pienso hacerlo en todas mis publicaciones), segundo si aún así cree necesario insultarme (porque no tiene ni la menor idea de cómo dirigirse con respeto a un extraño), si va a ser una crítica constructiva le recibiré como si fuese el consejo de mi mejor amiga o amigo, ahora si lo quiere es perder el tiempo y hacérmelo perder, que dedique esos valiosos minutos a instruirse, a escuchar la música de su gusto, a tomar mate con los amigos, a hacer cosas buenas en la "vida real", en vez de malgastarlos en la vida "virtual" con una persona de la que seguramente nada conoce (o sea yo).
DIA DE LA
FELICIDAD
El 20 de marzo El Día Internacional de la Felicidad fue instituido
por la ONU y se
celebró por primera vez en 2013.
Ahora bien, la Real Academia Española (esa señora gorda de
anteojos, pollera larga y medibachas que está detrás de un escritorio diciéndonos
como hablar bien) define como felicidad a: . 1. f . Estado
de grata satisfacción espiritual y física.
Primero, ¿cuál es
la etimología de la palabra felicidad? Viene del adjetivo feliz y éste a su vez
viene del latín felix que no es
otra cosa que fecundo, revisando un diccionario etimológico on line http://etimologias.dechile.net/?feliz
, es así que nuestros antepasados para denotar el concepto “feliz” tenían varios adjetivos pero uno prevaleció y se hizo de uso cotidiano, justamente
el que hace referencia a ser fértil o fecundo, lo que nos lleva a pensar que
aquel estado de “grata satisfacción espiritual” está íntimamente relacionado
con la fertilidad, la procreación, el dejar semilla en la tierra para cuando ya
no estemos en ella. ¡Cuántas metáforas infantiles de cómo nacen los bebés vienen
a mi memoria! La semillita, el repollo, todo eso aderezado con mucho amor.
Volviendo a lo
importante más allá de la anécdota, felicidad y fertilidad están intrínsecamente
relacionadas. ¿Será que el mensaje “para
ser feliz hay que ser madre” está mucho más arraigado de lo que pensamos en el
inconciente colectivo? ¿Cuántas mujeres padecen y luchan por ser mamás? ¿Cuántas
lágrimas, cuántas rayitas solas, cuánto dolor hay encerrado en esa simple
palabra, y a la vez cuánto amor, tenacidad y desvelo? ¿Será que la felicidad es
eso: un poco de dolor, un poco de lucha, mucha tenacidad y mucho amor para
alcanzar lo que deseamos?
Finalmente, y en
otro orden de cosas, es notable el cambio en las definiciones de felicidad, de
un estado de ánimo complacido por poseer un bien a un estado de grata
satisfacción espiritual y física. Creo que no es poca cosa. Una llamita de
esperanza arde en mi corazón, no todo está perdido, tal vez llegue a ver el día
en que la felicidad sea SER y no POSEER.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


